VISITA ESCUELA CABALLERIA BLINDADA, QUILLOTA, V REGION
 
(23 de Junio de 2002)
 
La organización del evento comandada en esta oportunidad por nuestro amigo Fernando Gómez a quién le correspondió hacer de director de la prueba, programó la salida desde Viña del Mar a las 10:00 horas. Sin embargo el frío y oscuro día reinante, seguramente hicieron que se atrasara la partida. Pero a eso de las 11:15 horas ya estábamos gran parte de los participantes en el Pronto Copec de la ruta internacional dispuestos a iniciar nuestro paseo.
 
Iniciamos el camino hacia la ciudad de Quillota, directamente a la Escuela de Caballería Blindada del Ejercito de Chile. A la caravana inicial se nos unían nuestros amigos residentes de La Calera, La Cruz, Olmué, Romeral y Rinconada de Los Andes. En total más de 25 autos participaron de este paseo.
Imponente fue el ingreso al lugar de nuestro paseo, en donde nos esperaba la simpática relacionadora pública del lugar, quién con gran paciencia nos hizo un tour por el lugar, donde visitamos la antigua casona, el museo de armas, la capilla, los jardines, el museo de carruajes y una nave donde habitan hermosos caballos, todo muy bien cuidado. Dentro del museo de armas, observamos una película que cuenta la importantísima hazaña del Capitán Alberto Larraguibel, quién junto al caballo Huaso, obtuvo el 5 de febrero de 1949 el récord mundial de salto alto con 2,47 metros.
 
  Eran justamente las 18:04 horas, del 5 de febrero de 1949, en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar, lugar en que se celebraba el Concurso Hípico Internacional, cuando en su tercer y último intento y como comúnmente lo hacía retrocediendo y llevándose a “Huaso” por el costado izquierdo del picadero, el Capitán de Ejército Alberto Larraguibel volvió su caballo frente a las varas y, en veloz pique, el noble animal hizo un rechazo perfecto y de impecable elegancia animado diestramente por el jinete, y limpiamente traspasó los 2,47 metros, con lo que obtuvo el Campeonato Mundial de Salto Alto.
Aquí nos encontramos nosotros en la cancha de salto, en donde hay un hermoso monumento al caballo Huaso y las varas que muestran los 2,47 metros de altura que saltó.
 
¿Quién será?

 
Encontramos dentro de la visita unos juguetes que fueron la delicia de los niños.
Finalmente antes del almuerzo visitamos los carruajes antiguos y una nave donde descansaban unos hermosos caballos.

 
Y llegó la hora del almuerzo, como de costumbre hambre no pasamos.
Muy buena la visita, muchas gracias a los organizadores. Felicitaciones a los que estrenaron auto en esta oportunidad, Humberto Páez que cumpliendo con lo prometido en el anterior paseo llegó con su Studebaker 1930 y a Pablo Amthor que lució su Mercedes Benz 230, 1937.

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